El pastor, el perro y la cerca


Juegan negras

Este final proviene de un artículo que escribí en  www.chessajedrez.comEn los finales de peón de torre y alfil de color distinto a la casilla de coronación, hay que saber que si el rey negro ocupa alguna de las cuatro casillas del rincón (a7,a8,b7,b8) la partida es tablas, ya que entre el alfil y el rey blanco no consiguen desalojar al rey negro. El objetivo del negro es por lo tanto ocupar a7 o b7. Si el alfil no existiera, al rey negro le bastaría con atacar b7.


En este caso el blanco  debe  hacer por lo tanto dos cosas, comerse el peón de a4 y al mismo tiempo impedir que el negro ocupe a7 o b7. Las dos cosas a la vez requieren cierto cuidado. No vamos a desarrollar todo el estudio, pero si una posible variante, por su valor instructivo. El alfil controla las casillas negras y el rey la blanca, formando un muro que impide al rey negro cruzar la diagonal del alfil. Estas restricciones funcionan como una oposición más potente que la de dos reyes solamente y obliga al rey negro a moverse por la diagonal blanca. Después de 1…Rd3 2.Rf4,Rc4 3.Re5,Rb5 4.Rd6,Ra6 6.Rc7 vemos como la posición relativa de los reyes se ha mantenido trasladándose en diagonal, es bueno pensar que se repite la posición, así pues se puede evitar el cálculo jugada a jugada.



Aquí tenemos el titulo del artículo, “El pastor, el perro y la cerca”, el pastor es el rey blanco que manda pero tiene menos alcance que el perro (el alfil) consiguiendo arrinconar contra el borde del tablero (la cerca) a la oveja descarriada (el rey negro). Ahora el rey negro está obligado a retroceder y el rey blanco puede ocupar b7
Con 6….Rb5 7.Rb7, Ra5 el rey negro trata de proteger a su peón pero se encuentra solo en la lucha y no lo conseguirá, el blanco ahora tiene que perder un tiempo con el alfil 8.Af2.  Así después sigue 8…Rb5 9.Ab6. El alfil produce el mismo efecto que un jaque lateral con los reyes en oposición, obligando al rey negro a retroceder y dejar su peón indefenso.

  
Una vez que el rey negro ha retrocedido 9…Rc4, hay que jugar con cuidado,  si se juega la lógica Ra6 para ir  a comer el peón, el rey negro contesta atravesando la diagonal del alfil y dando  la vuelta camino de b7. Al rey blanco ahora ya no le daría tiempo a cumplir sus dos objetivos al mismo tiempo, comerse el peón y evitar la entrada en b7. Hay que obstruir al rey negro en ese camino y jugar pues 10.Rc6 siguiendo 10…Rb3 11.Ac5,Rc4


Ahora se retira el alfil 12.Ad6 para controlar la diagonal h2-b8 que impedirá al negro entrar en b7 dando la vuelta por fuera. Luego de 12…Rd4 13.Rb5,Rd5 14.Ah2 se llega a la siguiente posición.

El rey negro está obligado a alejarse de b7 y esta es la clave del asunto. Aunque parezca imposible después de obligar a atravesar la diagonal al negro  jugando 14…Re6, el rey blanco se puede comer el peón y posteriormente proteger b7. La partida seguiría así, (aunque con 14…Rd4 se resiste dos jugadas mas) 15.Rxa4,Rd7 16.Rb5,Rc8 y 17.Rb6


Esta vez el pastor llegando más tarde ha vuelto a acorralar a la oveja en la cerca obligándola  a retroceder y ganando la partida . Aprovecho para mencionar a Julio Rey Pastor (1888-1962) famoso matemático del siglo pasado.

Por último, mencionar que este articulo está inspirado en un interesante problema que aparece en  “Chess studies; or endings of games, by Kling and Horwitz, ed. by H.C. Mott”. Aunque los autores en el final del estudio afirman que si juegan primero las negras hacen tablas, hoy en día y con las tablas de Nalimov es fácil comprobar que no es correcto.


Gonzalo Tévar


Kling and Horwitz


Blancas juegan y ganan



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